Felipe Zurita y Claudio Gallardo
Uno de los aspectos más importantes que hemos aprendido de la Pedagogía Crítica y, en especial, del pensamiento de Paulo Freire es comprender que la educación no es neutral, que nunca lo ha sido, sino que la educación es intensamente política y, al mismo tiempo, liberadora. En este marco comprensivo, si nos preguntamos por la relación existente entre objetividad y diversidad, desde una lectura social y crítica, debemos abordar primeramente cómo definimos ambos conceptos. La interrogante no es menor si pensamos en el desafío de la educación moderna: por un lado, socializar y alfabetizar en la cientificidad al niño, niña y joven que se incorpora a la sociedad y, por otro lado, más recientemente, atender a la diversidad de los estudiantes.